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Reseña Histórica


El Claustro de la Encarnación fue donado por la Asamblea Departamental del Cauca.

En el año de 1564 Fray Agustín de la Coruña II Obispo de Popayán cede sus bienes y temporalidades y dispone la fundación del Monasterio de la Encarnación, un lugar apacible, austero, acorde con la arquitectura monacal de la época cuyo destino sería la educación de doncellas, hijas de familias pobres.

El 20 de marzo de 1591 ingresan a este Claustro las tres primeras Agustinas de la Encarnación, comunidad de estricta y severa clausura. La labor de las Agustinas de la Encarnación se cumple en Popayán por espacio de 279 años y en 1863 son exclaustradas, deben dejar el Claustro y la ciudad, quedando el convento a cargo de la Nación.

En el año de 1898 retoma su vocación de sitio construido para la educación, cuando llegan las hermanas de San José de Tarbes (Josefinas) las cuales lo habitan hasta 1920, fecha en la cual el Gobierno Departamental toma el Monasterio bajo su tutela.

El 25 de octubre de 1927 se funda el Colegio del Sagrado Corazón regentado por las hermanas Salesianas, quienes por espacio de 50 años realizan una magnífica labor educativa. Dejan el Claustro para ocupar unas instalaciones modernas entregadas por el Instituto Colombiano de Construcciones Escolares.

Gestiones adelantadas por la Rectora de ese entonces, Doctora Ruth Cepeda Vargas culminan con la expedición de la Ordenanza 020 de diciembre 27 de 1977, la cual destina el Claustro para el funcionamiento del Colegio Mayor del Cauca.

La Ordenanza no se cumple, esta es desconocida por el Gobierno Departamental quedando el Claustro abandonado por dos años y siendo posteriormente ocupado por dependencias de la Gobernación del Cauca.

El jueves santo 31 de marzo de 1983 cuando en Popayán se celebran las tradicionales procesiones de la semana santa, la ciudad es arremetida por un fuerte terremoto que destruye la ciudad y por supuesto gran parte del convento. El Colegio Mayor del Cauca queda sin sede por haber sido totalmente arrasada la casona donde funcionaba. Esta situación lleva a la Gobernadora Amalia Grueso de Salazar Bucheli a cumplir la Ordenanza haciendo entrega de las ruinas del Claustro de la Encarnación el 11 de agosto de 1983 al Colegio Mayor del Cauca.

Se inicia la gran reconstrucción de un monumento que es testimonio y parte integral de la historia de Popayán. Intervienen los más destacados ingenieros y arquitectos de Colombia quienes se reúnen alrededor de un gran proyecto de restauración.

El Claustro de la Encarnación fue fundado una mañana para ser dedicado a la EDUCACIÓN. Hoy retoma su brújula al ser ocupado por cientos de jóvenes que se acercan a la educación pública en busca de un futuro mejor.

El Colegio Mayor del Cauca con esta sede que es Monumento Nacional tiene una segunda oportunidad sobre la tierra, oportunidad que debe ser vivida con responsabilidad y el reto que ella ofrece.