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La fachada de la iglesia de la Encarnación sobre la carrera quinta, entre calles quinta y sexta, exhibe el CAMARÍN volado. Se encuentra en el segundo piso de la iglesia, detrás del altar mayor y es muy visible para quien pasa frente a él. Esta ventana saliente es la mediadora entre el mundo exterior e interior. Deja pasar la luz en los días de sol o el aire fresco cuando llueve. Cuando el arquitecto alemán Simón Schendherr diseñó este camarín en 1.760, estaba abriendo la comunicación, en una forma nueva y funcional, con esta fachada tan austera.

Por estas razones el Colegio Mayor del cauca lo toma como su símbolo de presentación, enlazando así un mundo ya perdido con el nuevo y moderno tiempo en que nos movemos y en donde la información ocupa un sitio tan importante y vital para todos. El Camarín tiene tres ventanas, dos rectangulares a los lados y una redonda en el centro, como un gran ojo que mira siempre al cosmos que se transforma y donde la relación hombre - universo es indispensable para estar a tono con la vida.

Extraído del periódico 'Desde el Camarín', escrito por Ruth Cepeda Vargas.